Presentación de Multi-crisis y Nuevas vanguardias en el Teatro Catia de Caracas

 

En la soleada tarde caraqueña del sábado 7 de los corrientes,  el recién refaccionado TEATRO CATIA, situado en la esquina Sur-Este de la Plaza Sucre, recibió a unas doscientas cincuenta personas que  asistieron a la presentación del libro “MULTICRISIS Y NUEVAS VANGUARDIAS”,  trabajo que recoge la ponencia de Narciso Isa Conde presentada en el “CONGRESO SÓLO LENIN”, promovido por el colectivo de trabajo “ALFREDO MANEIRO”, evento celebrado entre el 22 y el 23 de marzo próximo pasado en la sala de Actos de la Alcaldía del Municipio Girardot, en la ciudad de Maracay, capital del Estado Aragua.

 

         Hindu Anderi,  con su gracejo característico se encargó de la presentación del evento, donde hablaron sucesivamente, el diputado a la Asamblea Nacional Eduardo Piñate, ex militante de la Liga Socialista y ahora miembro del PSUV; la joven estudiante Gabriela Graterol, miembro juvenil del programa “Escuela de Cuadros” que ahora se trasmite por ViveTv.; Pavel Blanco Cabrera, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de México y Atilio Berón, autor de varios libros de ciencias sociales y filosofía con orientación marxista leninista y con claro e univoco compromiso con el socialismo para América Latina. 

 

         Piñate celebró el evento y se refirió a necesidad de revisar el leninismo argumentando que la realidad social de entonces era muy diferente a la de hoy, lo que obligaba a su actualización.  Gabriela recalcó la necesidad de impulsar el estudio de la política entre los jóvenes venezolanos para evitar retrocesos inevitables si ello no ocurre. Pavel, como siempre, defendió el socialismo científico como el único camino que garantiza el entierro del capitalismo e invitó a la lucha por ello. Atilio se refirió fundamentalmente a la crisis capitalista que azota a Europa y a los Estados Unidos, analizó los factores que la agudizan y, no dudó en calificarla, mutatis mutandi, como terminal.

        

         En seguida Amílcar Figueroa Salazar, consuetudinario luchador social, se  encargó de presentar a Narciso Isa Conde, camarada Dominicano de dilatada trayectoria en la acción revolucionaria y sin dudas un intelectual orgánico de firme pulso y clara visión.  Isa Conde se refirió a la esencia del libro presentado por la Editorial Trinchera y luego hizo un enjundioso análisis de la sesión del XVIII Foro de Sao Pablo, celebrado hace unos pocos días en la ciudad de Caracas, Venezuela.  Celebró la idea de la realización del evento en Caracas y el propósito de apoyar la elección del Comandante Chávez para asegurar la continuidad el proceso de transformación de la sociedad venezolana, rumbo al socialismo y  criticó, con sobrios razonamientos, algunas debilidades del documento final al no analizar con objetividad la situación colombiana, receptora de poderosas fuerzas intervencionistas a cargo del Pentágono, la Cía. y el Mosaad,  organizaciones que conspiran directamente contra el gobierno venezolano y a gran escala, en los estados fronterizos de Zulia, Táchira, Apure y Amazonas. Al mismo tiempo celebró la capacidad de difusión noticiosa de TELE SUR y lamentó, el retroceso de las fuerzas de izquierda en varios países latinoamericanos y caribeños como consecuencia de la contra ofensiva imperialista. No olvidó referirse a la crisis europea y a la conducta blandengue del foro frente a procesos electorales corruptos y tramposos, como el de la Republica Dominicana, para rematar su intervención, entre aplausos, hablando de la necesidad de crear, con urgencia, una nueva internacional que una, apoye y se solidarice con todos los movimientos independentistas y antimperialistas que afloran en todo el mundo.

         Luego, las flores cayeron sobre el libro. Los autógrafos no se hicieron esperar y los concurrentes comenzaron a alejarse. Afuera, una fresca brisa refrescaba la plaza. Delante de mi, dos jóvenes asistentes casi fueron atropelladas por filas de motorizados que iban y venían a contrapelo de las flechas; más adelante una rocola a todo volumen hacia oír alguna de las viejas canciones de protesta de Alí Primera, mientras la cerveza, en abundancia no oculta, animaba un encuentro de vecinos en la calle. Luego de los empujones para entrar al Metro, en un vagón sin aire acondicionado, las muchachas callaron. Quizás pensaban en la crisis europea, en el hombre o en la mujer nuevos o, quizás, en el socialismo del siglo XXI.  Alguien gritó ¡Viva Chávez, carajo!.  Más tarde se abrió una puerta y, silenciosas, desaparecieron, tragadas por la calle o disueltas entre el gentío. Yo, en tanto, con hambre y entre bostezos, recordé que debía entregar un “Qué hacer”, de Lenin, en la mañana siguiente, mientras esperaba, cansado, llegar a la próxima estación.

FROILÁN GOYENA