DOSSIER DEL DEBATE SOBRE XVIII FORO SP EN CARACAS
Atilio Borón-Valter Pomar-Piedad Córdoba-Carlos Lozano, Narciso Isa Conde
I-BALANCE DEL FORO DE SAO PAULO SEGUN ATILIO BORÓN
Foro de Sao Paulo: balance desde Caracas
Atilio A. Borón
ALAI AMLATINA, 08/07/2012.- El viernes por la noche concluyeron en Caracas las deliberaciones del Foro de Sao Paulo. No habría exageración si dijéramos que fue la reunión más concurrida y variada del foro desde su creación, en la ciudad de Sao Paulo, en 1990.
Numerosos partidos y movimientos sociales de América Latina y el Caribe se dieron cita en esta ciudad, junto a un significativo contingente de organizaciones hermanas de Europa, África y Asia.El balance final del cónclave es, en un cierto sentido, positivo, aunque en algunos aspectos que veremos a continuación hay muchas cosas para mejorar.
Positivo porque en el multitudinario evento se dieron cita una gran cantidad de partidos y movimientos que tuvieron la posibilidad de intercambiar opiniones, comparar experiencias y realizar un rico y necesario aprendizaje.
Positivo también porque ante el conocido eclecticismo ideológico del foro -del cual participan partidos que sólo por un alarde de la imaginación podrían categorizarse como de izquierda- el discurso de cierre pronunciado por el Comandante Chávez fijó una nueva agenda que los partidos y organizaciones del FSP deberían considerar muy cuidadosamente en sus próximos encuentros.
En primer lugar, preguntándose como lo hizo Chávez citando un pasaje de la obra de Marx, por el carácter y la naturaleza de la transición que habrá de sustituir al capitalismo por un nuevo tipo histórico de sociedad. Porque, más allá
de la crítica necesaria al neoliberalismo y su todavía hoy pesada herencia, el problema es el capitalismo, lo que hay que vencer y subvertir es el capitalismo.
O es que las luchas protagonizadas por nuestros pueblos, con sus tremendos sacrificios y sus miles de vidas ofrendadas para la construcción de una nueva sociedad, ¿sólo lo fueron para pasar del neoliberalismo al neokeynesianismo, o al desarrollismo, o al espejismo de un “capitalismo verde”? Con su sagaz interrogación Chávez señalaba una de las principales debilidades teóricas de la Declaración de Caracas aprobada por el FSP.
Segundo, porque siguiendo con ese mismo razonamiento advertía que el socialismo no caerá del cielo como producto de un determinismo económico, como sugería Edouard Bernstein a finales del siglo diecinueve, sino por la intervención del plural y heterogéneo sujeto revolucionario. Claro está que para responder a las necesidades de la praxis ese sujeto debe concientizarse, educarse y organizarse.
Y remataba su incisiva reflexión con una pregunta: ¿qué harán las fuerzas sociales que concurrieron a Caracas el día después, cuando vuelvan a sus países?
¿Cómo organizarán sus luchas, cuál es el plan de batalla, quiénes asumirán cuáles responsabilidades en la ejecución del mismo? Preguntas no sólo pertinentes sino acuciantes porque las burguesías, las oligarquías y el imperialismo no sólo tienen sus foros -el de Davos siendo el más importante- sino que también disponen de instancias que organizan sus fuerzas y planifican y coordinan sus batallas, mismas que se libran en el terreno mundial y no tan sólo en los espacios nacionales. Nuestros enemigos no sólo deliberan sino que actúan organizadamente; no se los podrá enfrentar con éxito sólo con bellas declaraciones. Esta, nos parece, es una de las fundamentales asignaturas pendientes no sólo del FSP sino también de su organización hermana, el Foro Social Mundial.
Ante una burguesía imperial y sus aliados locales fuertemente organizados no podemos oponer tan sólo la abnegación militante y el grito que denuncia la inhumanidad del capitalismo, desentendiéndonos alegremente de la decisiva problemática de la organización.
La declaración aprobada en Caracas condena las tentativas golpistas en contra de Evo Morales, Mel Zelaya, Rafael Correa y la más reciente contra Fernando Lugo.
Olvida señalar, lamentablemente, el golpe perpetrado contra Jean-Bertrand Aristide en Haití, en el año 2004. Falla grave porque no se puede disociar este olvido de la desafortunada presencia de tropas de varios países latinoamericanos –Brasil, Chile,
Argentina, entre otros- en Haití cuando en realidad lo que hace falta en ese sufrido país son médicos, enfermeros, maestros. Pero de esto se
encarga Cuba, cuyo generoso internacionalismo es una de las señas más honrosas de su revolución.
Por otra parte hubiera sido conveniente que la declaración de un foro de las izquierdas hubiese exigido el cierre de las bases militares que en número de 46 -según el último recuento del
MOPASSOL (Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos) – se extienden por toda América Latina y el Caribe. Aunque Washington no modifique un ápice su postura beligerante, una exigencia unánime respaldada por más de un centenar de partidos políticos –incluyendo varios de gobierno- hubiera contribuido a resaltar, ante los ojos de la opinión pública latinoamericana y estadounidense, las amenazas que encierra la presencia de esas bases en Nuestra América.
Lo mismo cabe decir en relación a la afirmación que asegura que nuestra región es una zona desnuclearizada. Esto era cierto hasta antes de la firma del tratado Uribe-Obama; ahora no lo sabemos porque nadie, excepto la Casa Blanca, sabe que tipo de armamentos –nucleares o no el Pentágono introdujo en Colombia una vez que en virtud de dicho tratado ésta renunció a su derecho a inspeccionar los cargamentos que entran y salen de su territorio.
Por último, la declaración habla de “los limitados logros de los Tratados de Libre Comercio bilaterales”.
Creemos que esta redacción es desafortunada, como lo comprueba la experiencia más madura en esta materia: el caso mexicano. Antes de la firma del TLC con Estados Unidos y Canadá México era autosuficiente en materia alimentaria; hoy, luego de 18 años de “libre comercio” debe importar el 42 por ciento de los insumos necesarios para su alimentación. Antes su factura por concepto de importación de comestibles era de 1.800 millones de dólares; en 2012 será de unos 24.000 millones de esa misma moneda. No luce demasiado como un “logro”. Por último, no se entiende como las autoridades del FSP le negaron el derecho a la palabra -¡no sólo el ingreso de la Marcha Patriótica como una organización política afiliada al foro, pese a todos los avales presentados por partidos políticos dentro y fuera de Colombia- a la Senadora Piedad Córdoba, una de las principales figuras de la política latinoamericana y considerada en todo el mundo como una merecidísima candidata al Premio Nóbel de la Paz por sus denodados esfuerzos para facilitar la liberación de los rehenes en poder de la guerrilla y alcanzar una solución política al trágico conflicto colombiano. Aparte de informar sobre la dolorosa situación imperante en su país Córdoba tenía que denunciar la amenaza de muerte, lanzada por escrito, hace apenas dos días en contra de trece militantes de diversos organismos de derechos humanos. Argucias leguleyas, inadmisibles en una entidad que dice ser de izquierda, nos privaron de escuchar su testimonio, lo que no pasó inadvertido para el presidente Chávez.
Y otro tanto se hizo con los hondureños de Libertad y Refundación (LIBRE), partido que representa mejor que ningún otro la resistencia al gobierno de Porfirio Lobo cuyo triste record en materia de asesinato de periodistas (24 desde que se produjera el golpe), más los numerosos crímenes y encarcelamientos de campesinos y militantes hubiera merecido de parte del FSP un gesto, aunque fuera elemental, de solidaridad, siendo que uno de sus líderes, Rafael Alegría, se encontraba entre nosotros.
Habrá que luchar para que exclusiones como estas no vuelvan a repetirse en el futuro.
Como puede inferirse de estas líneas hay que abandonar el triunfalismo que por momentos saturó las deliberaciones del foro y avanzar en la constitución de un espacio de discusión fraternal pero profunda, sin concesiones, y a salvo de cualquier clase de trabas burocráticas o formalistas que las asfixien.
Discusión tanto más importante en la medida en que se supone que la misión del FSP es cambiar al mundo, y no sólo interpretarlo (o lamentarlo). Y cambiar el mundo en dirección del socialismo requiere de una claridad teórica, por aquello de que “no hay praxis revolucionaria sin teoría revolucionaria.” Y los tiempos que corren exigen a gritos una revolución.
Conviene recordar, para los espíritus muy mesurados y moderados que circularon por el FSP, lo que decía Walter Benjamin: la revolución no es un tren fuera de control sino la aplicación de los frenos de emergencia. El tren descontrolado, que se encamina al abismo, es el capitalismo. Y si no lo frenamos a tiempo la humanidad entera sufrirá las irreparables consecuencias de ese desastre. No hay peor cosa que un conductor timorato y vacilante a la hora de aplicar los frenos de emergencia. En una hora que se requiere, como decía Dantón, “audacia, audacia y más audacia”, la moderación lejos de ser una virtud se convierte en un pecado mortal.
RED INFORMATIVA DEL EQUIPO NACIONAL DE UNETE
II-CARTA DE RESPUESTA DE LA SECRETARIA DEL FORO.
Atilio A. Borón: un balance equivocado
Valter Pomar
ALAI AMLATINA, 09/07/2012.- Acabo de recibir un correo del Servicio Informativo “Alai-amlatina”, que contiene el artículo de Atílio Borón titulado Foro de Sao Paulo: balance desde Caracas..
Borón estuvo presente, por invitación de los anfitriones venezolanos, en la mesa principal del acto de clausura del XVIII Encuentro del Foro de Sao Paulo. No se si estuvo presente en otros Foros, no se si participó en otros momentos del XVIII Foro. Lo que se es que su balance es incorrecto.
Comienzo por las equivocaciones de hecho.
Boron dice que no se entiende como “las autoridades del FSP le negaron el derecho a la palabra -¡no sólo el ingreso de la Marcha Patriótica como una organización política afiliada al Foro, pese a todos los avales presentados por partidos políticos dentro y fuera de Colombia- a la Senadora Piedad Córdoba”.
De hecho, si fuese verdad, no sería comprensible, pero lo que dice Boron no es verdad.
La Marcha Patriótica solicitó el ingreso al Foro de Sao Paulo a través de un correo electrónico enviado la misma semana en que se realizó el XVIII Encuentro del Foro. Las normas del Foro, normas que nos permitieron llegar enteros hasta aquí, establecen que para que una organización ingrese, es necesario el consenso de todos los partidos nacionales, despues el consenso del Grupo de Trabajo y después el consenso de la Asamblea del Foro.
A pesar de la buena voluntad general, como la solicitud fue hecha demasiado tarde, no le fue posible responder a tiempo a todos los partidos colombianos si estaban de acuerdo con la entrada de la Marcha Patriótica. Y sin el apoyo explícito y formal de todos los partidos nacionales, donde existen, no hay como aprobar el ingreso de una nueva organización, sea cual fuere, tenga los “avales” que tenga.
Boron dice que las autoridades del Foro (quiénes serán estas autoridades?) “le negaron a Piedad Córdoba el derecho de palabra”. Mi pregunta es: a quién le solicitó ella este derecho? Y quién se habría negado? Espero que Borón responda.
Hasta entonces solo puedo decir lo que se y que presencié, en la condición de Secretario Ejecutivo del Foro y coordinador de varias de las reuniones ocurridas durante el XVIII Encuentro. Y lo que se y lo que presencié es que, si ella lo hubiese solicitado, le habríamos concedido la palabra, como se la concedimos a algunos otros invitados.
Borón habla de “argucias leguleyas, inadmisibles en una entidad que dice ser de izquierda, nos privaron de escuchar su testimonio, lo que no pasó inadvertido por el Presidente Chávez”.
Aunque fuese verdad lo que él dice, sobre haber negado la palabra, aun así es aterrador ver a alguien de izquierda escribir algo de este nivel, como si Chávez fuera un un vigilante nocturno y Borón su mensajero. Definitivamente, erudición marxista y comportamiento adecuado son cosas distintas.
Borón también dice que “otro tanto se hizo con los hondureños de Libertad y Refundación (LIBRE), partido que representa mejor que ningún otro la resistencia al gobierno de Porfirio Lobo”.
Simplemente no entiendo lo que Borón quiere decir. De que “otro tanto”, de que exclusión está él hablando?
Para quien no está informado: durante la reunión del Grupo de Trabajo del Foro de Sao Paulo, el día 3 de julio, fue debatida la relación entre el LIBRE y el Foro de Sao Paulo. Formalmente, quien hace parte del Foro es el Frente de la Resistencia. Quedó decidido en la reunión del GT que, tan pronto como LIBRE solicite la adhesión al Foro, será admitido, pero que esta solicitud debe ser efectuada por ellos, una vez que hay sectores que integran LIBRE y no forman parte del Frente de Resistencia. Y el hecho es que LIBRE no ha hecho llegar a la secretaría ejecutiva del Foro su solicitud de ingreso.
Mi impresión, sin embargo, es que Borón está más preocupado en pontificar que en investigar. Sin contar que él parece medio descontento con el éxito del Foro, motivo por el cual hace un esfuerzo en atribuir el éxito de este XVIII Encuentro a todos menos al Foro mismo.
Boron dice que “el balance final del cónclave es, en un cierto sentido, positivo, aunque en algunos aspectos que veremos a continuación hay muchas cosas para mejorar. Positivo porque en el multitudinario evento se dieron cita una gran cantidad de partidos y movimientos que tuvieron la posibilidad de intercambiar opiniones, comparar experiencias y realizar un rico y necesario aprendizaje recíproco. Positivo también porque ante el conocido eclecticismo ideológico del foro -del cual participan partidos que sólo por un alarde de la imaginación podrían categorizarse como de izquierda- el discurso de cierre pronunciado por el Comandante Chávez fijó una nueva agenda que los partidos y organizaciones del FSP deberían considerar muy cuidadosamente en sus próximos encuentros”.
Las frases anteriores contienen dos raciocinios encadenados, uno incorrecto y el otro peor que esto.
El raciocinio incorrecto está en la crítica que Borón hace al conocido “eclecticismo ideológico del foro -del cual participan partidos que sólo por un alarde de la imaginación podrían categorizarse como de izquierda”.
Quien dice esto simplemente no entendió nada acerca de los motivos por los cuales el Foro llegó a donde llegó, 22 años después. Si el Foro no fuese “ecléctico”, política e ideológicamente, sería una más de estas “internacionales” que rondan por ahí. Por otro lado, el hecho de ser “ecléctico” no le impidió al Foro mantener una actitud esencialmente correcta a lo largo de dos décadas, lo que es tiempo suficiente para probar la conciencia de ciertas ideas e iniciativas.
Peor que incorrecto es decir que Chávez habría fijado “una nueva agenda que los partidos y organizaciones del FSP deberían considerar muy cuidadosamente en sus próximos encuentros”. Personalmente, concuerdo con algunas cosas y difiero de otras que dijo Chávez en el discurso final. Pero es simplemente falso decir el él colocó una “nueva” agenda. Los temas que Chávez trató hacen parte del debate del Foro, desde hace mucho tiempo. Inclusive algo que Chávez dice y que Boron hace el intento de omitir, a saber, la necesidad de ir “más allá de la izquierda”.
Borón dice que “más allá de la crítica necesaria al neoliberalismo y su todavía hoy pesada herencia, el problema es el capitalismo, lo que hay que vencer y subvertir es el capitalismo”.
Verdad, y tanto es verdad que la Declaración Final del XVIII Encuentro habla directamente de “socialismo”. Y esto en un foro “ecléctico”, donde no todos los integrantes son socialistas!!
Por lo tanto, es una tontería decir que esto sería una de las principales debilidades teóricas de la Declaración de Caracas aprobada por el FSP. Debilidad habría, esto si, sí la Declaración final gastara 99% de su tiempo hablando de socialismo y apenas 1% apuntando como enfrentar el capitalismo neoliberal y el imperialismo. La Declaración indica las tareas políticas fundamentales del período, sin enfrentarlas con exito, el socialismo, la integración y el combate al neoliberalismo quedaran apenas en la retórica.
Sucede que Borón parece tener una pésima impresión acerca de las organizaciones que integran el Foro. Según su caricatura, somos partidos que creen que el socialismo “caerá del cielo como producto de un determinismo económico”. También según su caricatura, somos organizaciones que no sabrían que hacer, al día siguiente al XVIII Encuentro.
La caricatura es tan ridícula, que Boron toma el cuidado de atribuirla a Chávez. Quedo simplemente avergonzado cuando veo a alguien de tan larga trayectoria como Borón, usar este tipo de expediente retórico para tonificar sus posiciones.
Si Borón fuese menos malhumorado con el Foro, si tuviese un poco de la tolerancia que predica a los otros, si hubiese pedido la opinión a cualquiera de los integrantes del Grupo de Trabajo, habría descubierto que una de nuestras preocupaciones centrales consiste exactamente en aumentar nuestra organicidad. El problema es que esto es fácil de decir, pero muy difícil de hacer.
No se cual es la experiencia práctica de Boron, como dirigente político-partidario. Lo que se, a partir de mi experiencia en el PT y en el Foro de Sao Paulo, es que nosotros no estamos “desentendiéndonos alegremente de la decisiva problemática de la organización”. Lo que ocurre es que la decisiva problemática de la organización, en una institución internacional y plural como el Foro, es mucho más compleja que en una organización nacional. Además de esto, es forzoso decir que no siempre los que hablan acerca de la organización son los más exitosos en términos organizativos.
Boron simplifica tanto el problema, que llega confundir las situaciones del Foro del Sao Paulo y del Foro Social Mundial. La comparación entre una y otra no tiene el menor sentido, inclusive porque en el FSM los partidos son rechazados y la hegemonía es de los grupos que por principio son contra la definición de prioridades político-programáticas.
Habría otras cosas por decir, acerca del balance hecho por Borón.
Veamos lo que él dice sobre Haití, por ejemplo: “La declaración aprobada en Caracas condena las tentativas golpistas en contra de Evo Morales, Mel Zelaya, Rafael Correa y la más reciente contra Fernando Lugo. Olvida señalar, lamentablemente, el golpe perpetrado contra Jean-Bertrand Aristide en Haití, en el año 2004. Falla grave porque no se puede disociar este olvido de la desafortunada presencia de tropas de varios países latinoamericanos –Brasil, Chile, Argentina, entre otros- en Haití cuando en realidad lo que hace falta en ese sufrido país son médicos, enfermeros, maestros”.
Tal vez Borón no sabía, pero las declaraciones finales son consensuadas en las reuniones del Grupo de Trabajo. Del cual participaron, en este XVIII Encuentro, dirigentes haitianos, quienes presentaron una resolución, aprobada en plenaria, acerca de la situación de Haití.
Es legítimo debatir si esta resolución y la Declaración deberían o no hacer referencia al derrocamiento de Aristide . Pero la mala fe de vincular este supuesto olvido a “la desafortunada presencia de tropas de varios países latinoamericanos—Brasil, Chile, Aergentina, entre otros—“, omitiendo quienes son estos otros, omisión (más que “olvido”), que sirve para reforzar una insinuación que Borón debería explicitar, para que el debate pueda ser hecho claramente.
Para que no me acusen también de mal humor, reconozco que Boron tiene razón cuando reclama que podríamos haber incluido en la Declaración la exigencia del cierre de las bases militares que se extienden por toda América Latina y el Caribe. Sin embargo, el tema (inclusive SUS desdoblamientos colombianos) fue ampliamente tratado en varios momentos del Foro, en un taller y en un seminario. Reconozco, también que la frase acerca de “los limitados logros de los TLC’s”, permite la doble interpretación.
Concuerdo, finalmente, en que vivimos en un momento en que la “moderación, lejos de ser una virtud, se convierte en un pecado mortal”. Además, aprecio mucho la recomendación de “audacia, audacia, audacia”. Que tal frase haya sido dicha por Danton comprueba, de hecho, que no todo radicalismo verbal es consecuente.
- Valter Pomar es Dirigente nacional del Partido de los Trabajadores (Brasil) y secretario ejecutivo del Foro de Sao Paulo.
Traducido por: Moralí del Valle Rondón Pérez y revisado por VP.
III-CARTA DE MARCHA PATRIÓTICA
Jueves, 12 de julio de 2012
EL MUNDO › DEBATE
Audacia, entereza y compromiso
Por Piedad Córdoba * y Carlos Lozano Guillén *
Estimado Atilio Boron: recibe un fraterno abrazo de las y los miembros de Marcha Patriótica. Agradecemos tu artículo de opinión en el que presentas un balance a la opinión pública internacional, sobre la XVIII edición del Foro de San Pablo, realizado del 4 al 6 de julio pasados en Caracas.
En tu escrito planteas un análisis crítico de lo allí discutido, como un aporte que no dudamos está inspirado en el espíritu de reflexión que nos llevará a mejores condiciones para resistir y transformar el modelo económico hegemónico, como lo haces junto a otros prestigiosos intelectuales y dirigentes de América latina, cuya apuesta es la dignidad de los pueblos, su derecho a la vida, su afirmación de un proceso de liberación y poder que, como señaló Simón Bolívar, y nos lo recordó el presidente Hugo Chávez el viernes 7 de julio, represente la posibilidad de la mayor suma de felicidad para la humanidad.
Tu texto generó la respuesta del secretario ejecutivo del Foro, Valter Pomar, sobre varios puntos, uno de los cuales concierne a nuestra presencia en Caracas, participando de las deliberaciones del Foro, en medio de la inmensa acogida y el manifiesto apoyo a nuestra labor como expresión del anhelo del pueblo colombiano en la búsqueda y construcción de la justicia y la paz.
Si bien fue para nosotras y nosotros una experiencia enriquecedora, de otro lado fue también frustrante, por las limitaciones que impidieron, por esta vez, que la Marcha Patriótica fuera aceptada como miembro de tan importante escenario de la izquierda mundial. Efectivamente, nuestra expectativa era ser recibidos como miembro con pleno derecho, comprendiendo que para ello debe surtirse un trámite, cumpliendo unas reglas que en esta ocasión por diversas circunstancias no pudieron verificarse.
Fue por eso que atentos a las difíciles condiciones bajo las cuales se desenvuelve la vida política colombiana insistimos no sólo sobre nuestra membresía sino también en la necesidad de recurrir a cuantos medios estén a nuestro alcance para comprometer a las y los humanistas, a organizaciones de la izquierda continental y mundial, en iniciativas de análisis, debate y acompañamiento de propuestas que nos ayuden a superar la cruenta guerra que se vive en Colombia. Cuando nuestra representante en el Foro, Piedad Córdoba Ruiz, propuso redoblar esfuerzos, concretar y caracterizar una misión para ser enviada a Colombia, desde la Secretaría del Foro se le impidió formalizar esta solicitud y dar a conocer los términos para la misma. No sólo se le impuso que adicionalmente debería hablar con un diputado latinoamericano, que aprobara la inclusión previa de unos párrafos sino que también se le negó el uso de la palabra, con la excusa de que si se le otorgaba a ella habría también que dársela a otras personas de Colombia, cuando existía un amplio consenso para que nuestra representante fuera escuchada.
En su frustrada intervención Piedad Córdoba Ruiz deseaba a agradecer en nombre de Colombianas y Colombianos por la Paz, y de organizaciones y grupos comprometidos en la búsqueda de caminos que permitan la finalización del conflicto armado, las gestiones de la presidenta Dilma Rousseff y del ex presidente Lula, de Brasil, quienes facilitaron las liberaciones de personas cautivas en poder de la insurgencia, y al presidente Hugo Chávez su preocupación por la paz en Colombia, además de desearle su pronta recuperación.
Manifestamos también que el elemental pero importante resultado debatido y resuelto allí sobre la realidad de Colombia, que consiste en organizar una delegación o comisión del Foro a nuestro país para comprobar la situación política, las propuestas existentes y la forma de contribuir a las más sólidas formulaciones de construir una paz basada en el diálogo y la justicia, es una propuesta que directamente nos compete, así como al Congreso de los Pueblos, al Polo Democrático, a Izquierda Liberal en Marcha y a otras expresiones sociales y políticas que ha forjado y forjará con un horizonte de unidad el pueblo colombiano. En dicha iniciativa de antemano nos comprometemos para su concreción y frutos.
Agradecemos la reiterada solidaridad que tantas personas y organizaciones han expresado hacia nuestra naciente formación, hacia el Congreso de los Pueblos y otras, que hacen parte del tejido que ya existe y se está fortaleciendo para la lucha por la dignidad y los derechos del pueblo y la nación colombiana. Asimismo, saludamos el espíritu crítico y despierto que levanta la voz de los pueblos y que resignifican los más costosos e imprescindibles valores y principios de la izquierda para confrontar con lucidez el actual estado de barbarie del mundo, en esta encrucijada de crisis que trae consigo el capitalismo y la guerra.
•Ex senadora colombiana.
* * Vocero de Marcha Patriótica.
IV-ARTÍCULO DE NARCISO ISA CONDE
XVIII Foro de Sao Paulo: EXAMEN MICROSCÓPICO
Por Narciso Isa Conde
Apelo al ejemplo y la agudeza de nuestro inolvidable y talentoso camarada Orlando Martínez (asesinado en 1975); recurro al espíritu de sus análisis mas allá de lo macro -y a la esencia de los mismos expuesta y sistematizada a través de su columna MICROSCOPIO- para examinar, valorar y ponderar algunos aspectos del XVIII Encuentro del Foro de Sao Paulo (FSP) realizado recientemente en Venezuela y muy especialmente de su DECLARACIÓN DE CARACAS.
1.-Magnífica fue la idea de realizar ese importante evento en esa Capital de nuestra América, por lo que representa para el mundo el proceso hacia la revolución en Venezuela y por la urgente necesidad de respaldar a su líder y su pueblo, tanto en la trascendente contienda electoral del próximo 7 de octubre como en cualquier otro escenario a ser creado por los planes de agresión puestos en marcha por el imperialismo EEUU, la burguesía transnacional y sus aliados internos y externos.
Misión cumplida en el compromiso colectivo explicitado al término de ese evento y en el plan de acción incluido en sus resoluciones, aunque ciertamente las partes mas blandas de sus componentes tiendan a asumir ese tipo de acuerdos solo como pronunciamientos, con escasa disposición de convertir las palabras en hechos contundentes.
Misión cumplida, además, en el señalamiento responsable de las fuerzas que conspiran contra ese valioso proceso, salvo el silencio preocupante respecto al rol del oprobioso régimen colombiano, receptor de poderosas fuerzas intervencionistas a cargo del Pentágono, la CIA y el MOSAAD; responsable directo de la creación e infiltración en gran escala en territorios vecinos de unidades paramilitares, equipos asesores de la extrema derecha venezolana, comandos de sabotajes y atentados, traslado de capitales sucios y mecanismos corruptores; incluida dentro de su pérfida programación la elaboración y promoción de planes separatistas y fracturas territoriales, especialmente en el Estado Zulia y otras zonas fronterizas.
2.-La sede venezolana y la gravitación en su seno de los países del ALBA, esta vez en forma muy intensa, ampliaron considerablemente el poder de convocatoria y la proyección mediática del FSP: ochocientos delegados/as y cien organizaciones de cincuenta países, la capacidad de difusión de TELESUR, del sistema de medios bolivarianos y cubanos; la reanomada influencia de partidos que son gobiernos en la opinión internacional y la activación de numerosos espacios alternativos y redes sociales por iniciativa de los/as participantes… produjeron un importante efecto multiplicador y una proyección continental y mundial sin precedente en la historia de este Foro.
2.-Entrando ya en el contenido de la declaración final, la comparación entre la hegemonía del neoliberalismo en Europa y el avance de los procesos alternativos en esta región, luce -además de exageradamente triunfalista- sensiblemente incompleta, si se ponderan debidamente todas las vertientes del fenómeno y ciertos detalles por países y procesos.
En América Latina y el Caribe, en “la parte importante” donde “las fuerzas progresistas y de izquierdas dirigen los destinos de las naciones del área”, hay muchos desniveles tanto en el plano del desmonte del neoliberalismo como en materia de soberanía, gravitación de la burguesía transnacional y local, dimensión del sector financiero privado y bases sociales y culturales del neoliberalismo. También en cuanto al reemplazo de las instituciones tradicionales y la creación de nuevas bases constitucionales democráticas participativas.
Hay gobiernos de ese conjunto que no han desprivatizado, o lo han hecho muy limitadamente, lo privatizado en la era neoliberal; que mantienen acuerdos militares y de seguridad con EEUU y sus aliados, que sostienen concesiones onerosas al gran capital financiero local o internacional, que favorecen y participan en la intervención militar en Haití; que no han debilitado sensiblemente los sistemas e instituciones tradicionales, las bases económicas, sociales y culturales del orden capitalista neoliberal; llegando en algunos casos solo a moderar sus aristas mas irritantes, a combinar “neoliberalismo ligh” y “neo-keynesianismo”, o a aproximarse a una especie de “neo-socialdemocracia”; manteniendo vigente el fantasma del retroceso
En la otra parte de las naciones del área, nada despreciable en cuanto a su dimensión y poder -sobretodo si se pondera debidamente el enorme peso en sus territorios de la burguesía transnacional, de sus Estados imperialistas y sus contingentes militares- reina el neoliberalismo en sus formas más brutales, junto al poder político de las derechas y la extrema derecha de todas los matices.
Basta mencionar Chile, Perú (de vuelta atrás con la derechización del presidente Humala), Paraguay, Colombia, Panamá, Costa Rica, Honduras, Guatemala, México, Jamaica, Republica Dominicana, Puerto Rico, Aruba, Curasao, Bahamas y otras islas caribeñas, y de paso sumárselo a lo anteriormente descrito, para apreciar los límites territoriales de los cambios en el Continente y la fragilidad de ciertos procesos en el contexto de la presente contraofensiva de EEUU y sus aliados; sin dejar de ponderar los significativos avances alcanzados y de valorar la oportunidad que brinda al quehacer revolucionario la multi-mega crisis que afecta al imperialismo estadounidense y a todo el sistema capitalista .
La Unión de Naciones del Sur (UNASUR) y la Confederación de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), con todo su valor en cuanto a esfuerzos de no subordinación a EEUU, tienen en su seno no pocos “caballos de Troya”; amén del peso extraordinario del sistema capitalista en su propio seno.
El FSP pasa por alto estas realidades, las cuales deben enfrentarse con nombres y apellidos y con firme determinación desde fuerzas políticas que deberían diferenciar el rol de los Estados y el de las organizaciones políticas y sociales en los procesos transformadores. Porque quedarse en expectativas y propagandas gubernamentales exageradas, sin ver las bases movedizas de esos proyectos integracionistas y sus carencias en cuanto a contenido social emancipador, no hace bien.
Ni hablar que el FSP no pondera la emergencia antineoliberal y anticapitalista de las bases populares y sectores medios europeos e incluso estadounidense en medio de una crisis de por sí agobiante que extiende la indignación a todos los continentes.
3.-Carece de todo fundamento incluir el “triunfo” electoral del Danilo Medina y del Partido de la Liberación Dominicana-PLD que preside Leonel Fernández, como parte de los avances de las “fuerzas progresistas y de izquierdas” en la región.
Neoliberalismo rampante, corrupción, narco-corrupción, asesoría y presencia militar de EEUU, Colombia e Israel; TLCs, concesiones onerosas a voraces corporaciones mineras, negación de soberanía y dictadura institucionalizada, es lo que representa ese “triunfo” impregnado de fraude, dinero sucio, soborno, clientelismo y trampas de diversos tipos.
Ese y otros casos parecidos solo son posibles en un FSP donde gravitan con fuerza partidos que actúan a la vez como gobiernos y Estados, y que muchas veces confunden sus roles dentro y fuera de sus fronteras, unos muy moderados y otros relativamente avanzados; con posicionamientos a veces diferenciados y /o contradictorios, a veces no.
La media resultante es una tendencia que evade asumir una línea a favor de la revolución continental, de la solidaridad y unidad internacionalista con y entre sujetos y actores político-sociales oprimidos y excluidos, dispuestos a impugnar en cada escenario nacional e internacional los Estados y a enfrentarse con firmeza a la creciente presencia militar estadounidense y a los bloques dominantes-gobernantes subordinados a la burguesía transnacional, a los imperialismos norteamericano y europeo. Estados, por demás, gerenciados por burguesías y partidocracias dependientes y mafiosas.
Esa tendencia generalmente se deja condicionar por la primacía del respeto exagerado a las relaciones de gobierno a gobierno y Estado a Estado, incluidas las relaciones con aquellos gobiernos de signos contrarios a las reformas avanzadas y a la revolución; salvo frente a ciertas excepciones grotescas de corte golpista que son temporalmente condenadas y aisladas. Esa exageración incluye la inhibición de las organizaciones sociales y políticas en el necesario hermanamiento y respaldo mutuo con sus similares en otros países e incluso su innecesaria vinculación y colaboración con fuerzas políticas defensoras de los gobiernos derechistas.
Las críticas y las iniciativas políticas contrarias a esos Estados y poderes adversos a los cambios, como el apoyo a sus más consecuentes opositores/as, con la excepción de ciertas opciones electorales moderadas con perspectivas de victoria, no están contempladas por la fuerzas que hegemonizan y controlan el FSP, auspiciando a la vez en su interior un fuerte déficit de métodos democráticos-participativos para garantizar su preeminencia.
Igual son ignoradas las fuerzas responsables de repliegues y concesiones onerosas de gobiernos llamados progresistas, que facilitan los contra-ataques del imperialismo y las derechas. Así lo malo que hizo Lugo y lo malo que está haciendo Humala en Perú y Funes en El Salvador, es rodeado de un silencio perjudicial; mientras al Lobo de Honduras , al diablo Santo, al farsante, neoliberal y corrupto del Leonel, no se les acusa de las barbaridades cometidas en sus respectivos países. Incluso el partido que lidera Leonel en República Dominicana y sus grupos satélites –y otros similares de otros países- son miembros plenos del Foro; mientras figuras del PRI de México, beneficiario del fraude, fueron invitadas a ese encuentro sin el menor sonrojo.
4.- Algo muy cuestionable es la manera de abordar el tema colombiano, como si se tratara de un conflicto con responsabilidades compartidas, sin caracterizar el Estado narco-para-terrorista de ese país, sin denunciar su condición de plataforma de intervención militar de EEUU y de Israel para actuar dentro y fuera de su territorio, sin denunciar sus crímenes, su neoliberalismo y su guerra sucia.
En el caso colombiano, y en no pocos donde aparece la insurgencia armada o la posibilidad de su desarrollo, una parte de las izquierdas moderadas o reformistas que operan dentro y fuera del FSP, se esfuerzan en guardar distancias respecto a las heroicas organizaciones que las protagonizan, procurando excluirlas, ignorarlas o negarle solidaridad. Y en verdad que no pocas veces han tenido éxitos en ese propósito.
Pasó así con Chávez estigmatizado inicialmente como golpista, con la irrupción del subversivo MR-B-200 convertido después en Movimiento V República (MVR), con el MRTA de Perú, el EZLN de México y Patria para Todos de Argentina, y sigue pasando así con las FARC-EP, con la resistencia iraquí y afgana y otras parecidas, e incluso con una fuerza civil como H. Batasuna del País Vasco.
Honrosa excepciones son algunas de las organizaciones insurgentes palestinas, cuya especial legitimación data de muchas décadas, siendo beneficiarias de un trato respetuoso por todas las fuerzas del Foro. Faltaría conocer mejor las opiniones y actitudes respecto a la poderosa, emergente y original Hebollag,; y más allá, respecto a las organizaciones político-militares antiimperialista y anticapitalistas de Turquía, Kurdistán y Filipinas, entre otras; todas, más allá de cualquier diferencia, merecedoras de solidaridad en su lucha contra el terrible terrorismo de Estado sionista y estadounidense.
El tema militar, las 46 bases militares de EEUU en la región, la reactivación de la IV Flota estadounidense, las nuevas maniobras militares, las nuevas doctrinas policiales y la tesis de las guerras preventivas, ameritan un trato más serio y profundo respecto a lo que le viene encima a este continente preñado de riquezas y sobre la manera de enfrentarlo integralmente sin reducirnos como izquierda al pacifismo ingenuo u oportunista.
5.-Esta vez el FSP debió obviar formalismos y acoger por aclamación el ingreso solicitado por el emergente Movimiento Marcha Patriótica de Colombia, que viene a llenar un vacío político en la lucha legal y abierta en ese hermano país; exhibiendo como fuerza civil político-social, portadora de una propuesta de paz, una marcada vocación contestataria del decadente orden institucional colombiano y una formidable capacidad de convocatoria y movilización; agrupando en un mismo proyecto transformador una gran diversidad de movimientos sociales, políticos y culturales alternativos; con liderazgos tan importantes como el de la ex-senadora Piedad Córdoba (criminalizada por ese régimen nefasto).
El retraso intencionado en dar su aprobación (con olor a veto simulado) de parte de uno de los agrupamientos centro-izquierdista colombiano en extinción, producto de su excesiva moderación y de la corrupción de algunos de sus más destacados funcionarios electos, debió ser obviado para no dilatar más al merecido reconocimiento de Marcha Patriótica, sintonizado con el sentir de ese pueblo hermano.
6.-Las características del FSP como espacio de confluencia de una parte de la diversidad de las izquierdas (reformistas y revolucionarias), de partidos de centro- izquierda y hasta centro-derecha y derecha, al parecer le impide visualizar y enfrentar la crisis actual del sistema capitalista en su real dimensión y profundidad, lo que conlleva despreciar la necesaria estrategia anti-capitalista y pro-socialista de nuevo tipo en el actual contexto latino-caribeño y mundial.
No es simplemente que el capitalismo este afectado por “un fuerte crisis estructural”, acompañado “de la disputa por espacios geopolíticos y geoestratégicos, la emergencia de nuevos polos de poder, las amenazas contra la paz mundial y la agresividad militar e ingerencia del imperialismo que intenta que intenta revertir su declive”. Esa es una formulación no actualizada de la crisis capitalista en marcha, que hizo explosión en el 2008 en EEUU.
La cuestión es mucho más grave: la crisis del capitalismo es múltiple, crónica, sin contar en su médula dominante y concentrada con un relevo sistémico a su destructiva y decadente restructuración neoliberal, la cual tiende a profundizar.
El capitalismo esta en crisis mayor (económica, social, ambiental, urbanística, militar, moral, político-institucional) y el capitalismo es al mismo tiempo la crisis: es la crisis de la civilización burguesa y provoca una peligrosa crisis de existencia de la humanidad.
No hay salida a esta grave situación desde el capitalismo, aun en los casos de gobiernos reformadores o reformistas ubicado en su periferia. O profundizan los cambios en dirección a las transiciones al socialismo o sucumben en manos de la contra-reforma y la contra-revolución.
Por eso el valor limitado del Foro, dada su renuencia a jugar un rol revolucionario; radical, en tanto ir a la raíz del problema; resistente a ese viraje dado su débil espíritu confrontativo con los poderes permanentes establecidos y su escasa vocación para el accionar internacionalista anticapitalista.
El propio Chávez, en la sesión de clausura, se quejaba de la ausencia de planes de acción y coordinación de luchas contundentes, como también cuestionó la validez de las opciones neo-reformistas.
La sede venezolana ciertamente radicalizó la retórica de la declaración final en comparación con otros momentos. En algunos de sus pasajes se siente la impronta del antiimperialismo y también referencias al socialismo bolivariano, las cuales no aparecían en el lema del evento reducido al anti-neoliberalismo y la paz.
7.-Claro está que -además de espacio para realizar valiosos encuentros bilaterales y declaraciones puntuales de solidaridad y posicionamientos contra la extrema derecha, el fascismo, el militarismo imperialista, el patriarcado, el colonialismo, el medio ambiente amenazado, la discriminación de la juventud…- el FSP es confluencia de un gran abanico de fuerzas, que si bien partes significativas de ellas se muestran renuentes a actuar contra el sistema dominante, la mayoría por lo menos propugna por reformarlo. Y eso tiene un valor que podría potenciarse si ciertos oídos resistentes se abren a las críticas justas y se tornan receptivos cuanto menos en temas como el desmonte radical del neoliberalismo y la plena recuperación de la soberanía.
8.-Finalmente hay que decir que la existencia del FSP no es contradictoria con la necesidad de fortalecer otros espacios continentales, regionales y mundiales de mayor radicalidad, como lo es el Movimiento Continental Bolivariano (MCB) en el que participo. Ni permite obviar el necesario proceso de construcción de una nueva internacional anticapitalista, socialista, comunista; a tono con estos tiempos y con las actuales características del capitalismo y su multi-crisis, con posibilidad de agrupar las nuevas fuerzas de vanguardia en toda su diversidad. Por el contrario, hay que acelerar en el continente y en el mundo los pasos en esa dirección, sin ponerlos en contraposición con espacios de alcance más limitados, asumiendo sí diferenciaciones y roles precisos y diferenciados, y delimitando fronteras políticas y conceptuales.
12 de julio 2012, Santo Domingo, RD.
V-DECLARACIÓN DEL MCB
Declaración Política del Movimiento Continental Bolivariano. MCB
DERROTAR LA CONTRAOFENSIVA IMPERIALISTA Y AVANZAR HACIA LA REVOLUCIÓN CONTINENTAL
Los pueblos de Nuestra América y del mundo reclaman unidad y solidaridad en estos días promisorios pero difíciles. Es por eso que el Movimiento Continental Bolivariano (MCB) saluda la realización del XVIII Encuentro del Foro de Sao Paulo en Caracas, Venezuela, tierra del Libertador Simón Bolívar, escenario del estimulante proceso hacia la revolución que dio inicio y aliento a la nueva oleada de cambio en este Continente de la esperanza. Venezuela es fuente de solidaridad mundial y merece solidaridad.
A la luz del continuo batallar de los pueblos latino-caribeños de nuevo se recrudece la contraofensiva imperialista en la región. El golpe de Estado en Paraguay es otro paso en dirección a intentar revertir la oleada de cambios a favor de la autodeterminación y de las transformaciones sociales escenificadas en los últimos tres lustros de nuestra América.
Precedieron esta nueva agresión a los anhelos democráticos de nuestros pueblos: el golpe de Estado en Honduras, la victoria electoral de la extrema derecha chilena, colombiana, panameña y costarricense; el incremento de la presencia militar estadounidenses en Colombia, la reactivación de la IV Flota de la marina estadounidense, el intento fallido de golpe en Ecuador y el reforzamiento de la ocupación militar en Haití. Nuevas amenazas de retrocesos se ciernen contra los procesos transformadores de Bolivia, Venezuela, Nicaragua y Ecuador; mientras Cuba es objeto de intensos y soterrados planes de agresión y desestabilización.
- No hay tiempo que perder.
El aislamiento diplomático del régimen golpista paraguayo no es suficiente, menos aún si se trata de reacciones pasajeras, la experiencia hondureña así lo demostró. Tampoco bastan las medidas condenatorias. La solidaridad, el latino-americanismo, debe ser desplegado más allá de las medidas adoptadas por los Estados progresistas en el contexto de las relaciones interestatales.
La situación exige potenciar la resistencia popular interna frente a todos los regímenes subordinados a las burguesías dependientes y a los imperialismos estadounidenses y europeo; muy especialmente en casos como el de Paraguay y Honduras. Reafirmamos: la consolidación de los cambios en buena parte del continente supone al tiempo de obtener victorias electorales, ir consolidando una amplia hegemonía social y de fuerza.
El oprobioso régimen colombiano sigue desplegando con el padrinazgo de los EE.UU y su aliado Israel, la guerra sucia contra la heroica y multifacética resistencia popular. La condena a estos funestos designios guerreristas, el reclamo de la salida política al conflicto armado y social debe ser tan firme como el respaldo a sus fuerzas insurgentes y a los componentes de su también heroica resistencia cívica, especialmente al emergente Movimiento Marcha Patriótica, formidable e innovadora confluencia política-social, portadora de una propuesta de cambio estructural, de paz con dignidad y nueva institucionalidad democrática y participativa.
Las nuevas escuelas militares promovidas por el llamado Eje Pacifico, las 44 bases militares yanquis en toda Nuestra América, las áreas de TLC, que se extiende por todo el Pacífico desde Chile hasta México, el creciente saqueo de nuestros recursos naturales con devastadoras consecuencias ambientales, son muestra incontrovertible de la imposición a sangre y fuego de un sistema de injusticia. El acuífero Guaraní que se inscribe en los propósitos del golpe en Paraguay y la Amazonía, se constituyen en los blancos predilectos de la nueva guerra de conquista imperialista.
Los restos de colonialismo en el Caribe y las Malvinas, nos convocan a derrotarlo sin contemplaciones, mientras la recolonización y la militarización de las Antillas que incluye la ocupación militar de Haití el reforzamiento de las bases estadounidenses, en Aruba, Curazao y Puerto Rico; así como su expansión hacia territorios de la República Dominicana y el incremento extraordinario de la guardia costanera de EE.UU en el Mar Caribe. ¡Puerto Rico y demás colonias necesitan y merecen su independencia!
Más allá de nuestro Continente, el Pueblo Palestino, el Pueblo Gallego, el Pueblo del Kurdistán, el Pueblo Vasco y todas los pueblos oprimidos luchan por su liberación nacional y su independencia, y sufren las consecuencias de la colonización y dominación tanto en la Palestina (invadida por el movimiento sionista internacional), Euskal Herria (invadida y ocupada por España y Francia, hoy con una propuesta de paz real y posible que ha emergido de la sociedad vasca), Galicia oprimida por el Estado español, el pueblo kurdo luchando en Turquía, Irak y Siria por su plena auto-determinación, y otras causas emancipadoras similares, merecen nuestra solidaridad militante.
Se hace necesaria la liberación de miles de presos políticos palestinos de las cárceles del Estado sionista de Israel especialmente el camarada Ahmad Saadat Secretario General del Frente Popular para la Liberación de Palestina, así, como a cientos de presos políticos
Hay que multiplicar el clamor por la libertad de los/as presos/as políticos abertzales de las cárceles de España y Francia, de los/a luchadores/as gallegos/as encarcelados/as, de los/as revolucionarios/as presos en EEUU, África, Medio Oriente, Europa, Guantánamo y America Latina y el Caribe. Casos tan ominosos como el de Joaquín Pérez Becerra (extraditado a Colombia) y del cantautor colombiano Julián Conrado (preso en Venezuela (ambos por falsos cargos y presiones del Estado terrorista colombiano), ameritan de una intensa y sistemática demanda de libertad
El MCB hace suya la justa indignación de los/as trabajadores/as y los pueblos de Europa contra las penurias derivada de la crisis capitalista y del reforzamiento de las políticas neoconservadoras. Apoya así mismo a todas las fuerzas anticapitalistas y contestatarias europeas que luchan por una alternativa transformadora.
Igual expresa su solidaridad con los movimientos rebeldes de África del Norte que abrazan el antiimperialismo y las transformaciones anti-neoliberales y anticapitalistas.
- Profundizar los cambios en nuestra América.
En Nuestra América, el momento demanda superar las vacilaciones, los repliegues y los virajes conservadores de una parte de los gobiernos y fuerzas políticas progresistas presionadas por la burguesía transnacional.
Es necesario además, la profundización de los cambios sociales, políticos y culturales en aquellos procesos que como el venezolano, boliviano, ecuatoriano han asumido posiciones antiimperialistas y expresan la voluntad de auspiciar cambios estructurales de orientación socialista.
Venezuela bolivariana tiene ante sí el reto de las elecciones presidenciales de octubre, definida por el comandante Chávez como la batalla de Ayacucho del siglo XXI, decisiva para consolidar la independencia venezolana y el proceso de cambios políticos y sociales en Nuestra América. Toda la solidaridad continental y mundial debe volcarse en favor de la victoria popular en esos comicios.
Por lo demás, dado que el combate no es sólo electoral y que el imperialismo estadounidense, la gran burguesía venezolana y sus socios políticos están desplegando un plan extra-electoral destinado a sabotear el proceso y/o desconocer los resultados, la solidaridad debe expresarse en todos los escenarios de lucha hasta garantizar la derrota definitiva de esos esfuerzos sediciosos y la profundización y extensión del tránsito hacia el socialismo
Desde todos los puntos del continente debe expresarse vigorosamente la determinación de no seguir permitiendo que nos arrebaten lo conquistado.
El ¡NO! al retroceso debe ser tan rotundo como la voluntad de avanzar, de derrotar el poder al servicio de la burguesía transnacional, de revertir los retrocesos impuestos mediante golpes de todo tipo, de defender los procesos transformadores amenazados por la contra-ofensiva imperialista. Es imperativo salir del estancamiento, profundizar y extender la promisoria oleada por la nueva independencia.
Solo así nos haremos fuertes para derrotar esta contra-ofensiva. Y como decía el libertador: “luego que seamos fuertes… entonces seguiremos la marcha hacia las grandes prosperidades a que esta destinada América Meridional”, lo que es impensable sin la creación heroica de la Patria Grande y del socialismo, proyecto salvador de la humanidad amenazada de muerte por un capitalismo, que es causa y efecto de esta crisis destructiva.
!!! En Bolívar nos encontramos todos y todas ¡¡¡ Caracas 5 de julio de 2012
Por el Movimiento Continental Bolivariano. MCB, firman:
PRESIDENCIA COLECTIVA PARTIDO COMUNISTA BRASILEÑO. PCB
ÑSECRETARÌA EJECUTIVA MOVIMIENTO CAAMAÑISTA DE LA REPÚBLICA DOMINICANA
CAPÍTULO DE VENEZUELA PARTIDO COMUNISTA DE VENEZUELA. PCV
PARTIDO COMUNISTA DE MÈXICO. PCM PARTIDO COMUNISTA DE ECUADOR. PCE
PARTIDO COMUNISTA PARAGUAYO. PCP PARTIDO DEL PUEBLO DE PANAMÀ. PPP
PARTIDO NACIONALISTA DE PUERTO RICO. PNPR-
FRENTE POPULAR PARA
VI-RESPUESTA DE ATILIO BORON A VALTER POMAR
El Foro de Sao Paulo y sus desafíos: respuesta a Valter Pomar
Por Atilio A. Boron
El Secretario Ejecutivo del Foro de Sao Paulo, Valter Pomar, escribió una vitriólica respuesta a mi artículo “Foro de Sao Paulo: balance desde Caracas”. Una cuidadosa lectura del texto no hace sino confirmar el acierto contenido en las tesis centrales de mi artículo, como trataré de fundamentar a continuación.
Llama la atención que mientras en mi escrito yo hablo de política Pomar en el suyo hable de psicología. En lugar de discutir los argumentos acerca del “eclecticismo ideológico” del foro o de las debilidades de la Declaración final (en donde a lo largo de ocho páginas no se dice ni una palabra de las masivas protestas estudiantiles contra la privatización de la universidad que están conmoviendo la política de Chile, Colombia, México, República Dominicana e inclusive Quebec, o apenas si se habla de las bases militares de Estados Unidos en la región, siendo que Pomar es militante de un partido cuyo país es el más completamente cercado por ese tipo de mortíferas instalaciones) lo que sobresale en su pretendida réplica son supuestas caracterizaciones de mi persona y de mi comportamiento.
Así dice que es “aterrador” escribir lo que escribí; me califica como supuesto “mensajero” de Chávez; o de “pontificar” en lugar de investigar; “medio descontento” y, más adelante, “malhumorado” con el éxito del foro; de decir “tonterías” al hacer una crítica teórica a la Declaración del FSP; de elaborar “ridículas caricaturas”; o pecar por falta de “tolerancia”; de “simplificar” la situación al comparar al FSP con el Foro Social Mundial (FSM); de actuar con “mala fe” al insinuar una posible relación entre el olvido del golpe contra Aristide con la presencia de la MINUSTAH en Haití; y de “no saber” que las declaraciones finales del FSP “son consensuadas” en las reuniones de Grupo de Trabajo. Brillan por su ausencia las categorías de análisis político o económico mientras que sobran las de tipo psicológico. Por algo será.
La verdad es que su actitud no hace sino confirmar la escasa voluntad del Secretario Ejecutivo del FSP de aceptar disidencias y habilitar una discusión sobre temas candentes. Todo, absolutamente todo, debería estar abierto a discusión y revisión, máxime en una organización que pretende representar a la izquierda en América Latina y que supuestamente no admite la infalibilidad de los dirigentes como principio organizativo. Actitud intolerante que se refleja en el hecho de que al menos hasta el día 14 de Julio en el sitio web del FSP sólo aparecía la nota crítica que Pomar dedicara a mi artículo –en castellano y también en una traducción al inglés- sin que los visitantes del sitio pudieran leer la mía.[1]
En mi blog, en cambio, desde el primer momento incluí junto a mi propio texto la Declaración final del FSP y la nota de Pomar.[2] Censurar u ocultar opiniones adversas siempre es mala práctica, y en las organizaciones de izquierda sus consecuencias son nefastas. Es hora de que alguien instruya al Secretario del FSP que acabe con las mismas, por el bien del propio foro. En poco tiempo podremos comprobar la suerte que correrán estas líneas.
Pomar dice que hay “equivocaciones de hecho” en mi nota. En primer lugar cuestiona mi afirmación en relación a la actitud insolidaria y hasta irrespetuosa con la que fuera tratada en las sesiones del FSP Piedad Córdoba, representante de la Marcha Patriótica de Colombia. Lamentablemente para él una Carta Abierta que me dirigieran la ex Senadora Piedad Córdoba y Carlos Lozano Guillén, vocero de Marcha Patriótica, ratifican mis dichos y refutan las explicaciones de Pomar.[3]
Lo mismo vale en relación a la actitud, igualmente prejuiciosa e indiferente, en relación a los compañeros hondureños de LIBRE, cuya heroica resistencia durante seis meses en la calle en contra del golpe no fue suficiente para permitirles explicar a los asistentes al XVIII Encuentro cuáles eran los desafíos que enfrentaba ese partido de cara a las elecciones del próximo año. Un correo que se me enviara el día 13 de Julio Gilberto Ríos Munguía, Coordinador de la Comisión Internacional del partido Libertad y Refundación (LIBRE) pone fin a cualquier especulación.
En él se dice textualmente que el “Abogado Enrique Flores Lanza solicitó el uso de la palabra para dirigirse a los asistentes del Foro y le fue negada. No entendemos bien porque no se nos permitió hablar en el plenario, igual agradecemos tu artículo que hace referencia a lo que pareciera una arbitrariedad por parte del compañero Valter, aunque no estamos seguros si tienen que ver con la agenda y los reglamentos; lo cierto es que un minuto en un saludo no debió haberse negado.” En conclusión, lo que Pomarcaracteriza como “equivocaciones de hecho” son hechos irrefutables, corroborados por los actores directamente involucrados o por testigos calificados.[4] Quien está errado es Pomar. Asunto concluido.
El Secretario del FSP me reprocha que haya escrito que “Chávez colocó una nueva agenda”. Le recomiendo que vea el video y tome nota de las palabras del Comandante, de una claridad meridiana y que en síntesis dicen lo siguiente: “Cuando nos despidamos hoy, y mañana regresemos allá y allá, a nuestros países: ¿dónde está la organización, el comando, el plan de batalla, plan científico como diría Carlos Marx? … Y Lula nos dijo una vez en Manaos: ‘Chávez, si no vencemos la burocracia es imposible la integración’. La burocracia de nuestros gobiernos es una cosa terrible.” ¡Vaya si lo es!, y si hiciera falta alguna prueba más la forma burocrática como el FSP procesó las cuestiones arriba mencionadas aportaría una nueva evidencia confirmatoria de los temores expresados por Lula.[5]
En ese vídeo se verá a Chávez preguntando dónde está Piedad Córdoba y luego exponiendo una agenda que no se encuentra en la Declaración del FSP. En relación también a este discurso Pomar dice que “concuerdo con algunas cosas y difiero de otras que dijo Chávez en el discurso final”. Dado que detenta la Secretaría Ejecutiva del FSP no sería mala idea que expresara cuáles son sus puntos de coincidencia y de discrepancia con lo dicho por el líder de la Revolución Bolivariana. Me parece que no es un asunto menor dado que Chávez no es un activista más que pasó ocasionalmente por el foro sino que está investido de una representación y una gravitación internacional que sería absurdo no tener en cuenta. Y en caso de que hubiera desacuerdos con sus palabras sería bueno conocerlos y no guardarlos en secreto y, por supuesto, someter ambas posturas a una discusión abierta y democrática.
Por último la comparación entre el FSP y el FSM no obedece a ninguna simplificación sino que toma precisamente en cuenta la común ausencia en ambos foros de un pensamiento estratégico acerca de cómo avanzar hacia un horizonte poscapitalista. ¿Basta con llegar al gobierno para construir el socialismo? ¡Claro que no! Los tremendamente difíciles avances registrados en Venezuela, Bolivia y Ecuador y la demora de la puesta en marcha de este proyecto en Brasil, Uruguay y El Salvador –tres países donde gobiernan partidos o coaliciones fundadoras del FSP- son claros síntomas de las enormes dificultades con que tropieza la construcción del socialismo en Nuestra América, un área que como lo recordaba el Che constituye la “reserva estratégica del imperio.”
Es preciso debatir sobre los espinosos temas de la organización del campo popular, la imprescindible articulación internacional de sus luchas y la estrategia y táctica de la transición, asuntos sobre los cuales no se habla ni en el FSM ni el FSP. En el primero debido a que predominó en él una absurda actitud de repudio a la política, los partidos y a cualquier tentativa de organizar las energías canalizadas en el foro hacia la conquista del poder, lo que terminó por esterilizar y debilitar irreparablemente a una iniciativa que perdió la oportunidad de consolidarse como una fuerza de positiva gravitación universal en la escena contemporánea.
¿Pueden los pueblos del mundo luchar sin organización ni articulación internacional alguna, confiando tan sólo en la eficacia de la resistencia instintiva contra su explotación, frente a una burguesía imperial que ha perfeccionado al máximo su capacidad organizativa y ejecutiva en el plano mundial? Las resistencias en el FSP tienen un origen distinto, toda vez que se privilegia de manera excluyente una sola forma de organización, el partido político, y una sola estrategia derivada de esa forma organizacional: la electoral. Sin embargo, los grandes avances democráticos de los últimos tiempos fueron resultados de arrolladoras insurrecciones populares y no del aceitado funcionamiento del sistema de partidos.
Tal fue el caso de la creación de un orden democrático en Nicaragua y El Salvador, en los setentas y ochentas del siglo pasado, y en Ecuador y Bolivia en la primera década de este siglo. Y, hace apenas un año, en Túnez y Egipto. En ambos casos la silenciosa premisa que se oculta detrás de estas equivocadas posturas es o bien la ingenua creencia de que el socialismo sobrevendrá como la caída de una fruta madura, lo cual ha sido desmentido por la historia o, peor aún, la cínica convicción de que el socialismo es un proyecto que ya fracasó, que se hundió con la Unión Soviética o con el metabolismo del capital que impera en China, como diría István Mészáros. Lo cierto es que no habrá socialismo sin una revolución anticapitalista. Como recordaba una y cien veces Lenin, “el capitalismo no cae sólo; sólo caerá si se lo hace caer,” y para hacerlo caer se requiere la presencia de un sujeto plural y multifacético pero organizado, consciente y capaz de desplegar las estrategias y tácticas adecuadas para librar la larga batalla por el socialismo. Y si mencioné la advertencia de Chávez sobre este tema no fue para ampararme en su autoridad (como señala Pomar) sino para subrayar con sus palabras la actualidad de la crítica del marxismo clásico –y especialmente de Lenin y Rosa Luxemburg- al evolucionismo socialdemócrata de Bernstein y su inexorable remate: el reformismo burgués.
El FSP cumplió un papel positivo sus más de dos décadas de existencia, pero los tiempos han cambiado: enfrentamos la peor crisis del capitalismo en toda su historia, una crisis cuya resolución es imposible dentro del capitalismo. Vivimos en una época en donde las contradicciones de ese modo de producción: las que contraponen el capital al trabajo y a la naturaleza, se han potenciado exponencialmente, creando las condiciones objetivas para un salto revolucionario.
Los multimillonarios “rescates” con que se ha beneficiado a los causantes de la crisis han desnudado el carácter de clase de las democracias capitalistas, cuya legitimidad se ha derrumbado irreparablemente. Y el imperio, ante su lenta pero inexorable decadencia, se lanza a una contraofensiva brutal para recuperar el absoluto control de América Latina, procurando vanamente retrotraer la historia al período previo a la Revolución Cubana cuando Estados Unidos prevalecía sin contrapeso en esta parte del mundo.
Ante esta situación no podemos seguir pensando o haciendo lo mismo que antes. Tengo la esperanza que en la próxima edición del FSP estos temas puedan ser encarados y discutidos con la profundidad que se merecen. De no ser así, el riesgo que se corre es que el destino de este espacio latinoamericano sea el mismo de tantas otras bienintencionadas instituciones internacionales: primero el rigor mortis de su burocratización y finalmente su desaparición, a causa de su incapacidad para responder a los desafíos de la época.
[1] Ver (http://forodesaopaulo.org/?p=1573)
[2] Ir a http://www.atilioboron.com.ar/2012/07/10.html
[3] Ver “Austeridad, entereza y compromiso”, en Página/12, Jueves 12 de Julio, 2012:http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-198471-2012-07-12.html
[4] Ver las coincidentes observaciones que sobre el tema hace Narciso Isa Conde:” XVIII Foro de Sao Paulo: examen microscópico”, en http://www.alainet.org/active/56452&lang=es
[5] El discurso de Chávez puede verse: en http://www.youtube.com/watch?v=_7U0j4MVAxU&feature=relmfu, (ir a la marca 3:27:00)
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